Las hormonas regulan funciones esenciales del riñón, incluyendo la presión arterial, el equilibrio de líquidos y la producción de glóbulos rojos. Cambios en testosterona, hormonas tiroideas o cortisol pueden alterar la función renal.
En hombres mayores de 40 años, los cambios hormonales propios de la edad pueden coexistir con condiciones como hipertensión o diabetes, aumentando el riesgo de daño renal silencioso.
Una evaluación urológica integral incluye análisis de orina, función renal y estudios hormonales cuando es pertinente. La prevención y el seguimiento son clave para mantener la salud a largo plazo.




